05. Antigüedad (IV): El desnudo en Grecia y Roma

5.1. EL DESNUDO MASCULINO EN GRECIA
Cuando pensamos en arte griego la primera imagen que nos viene a la cabeza es una estatua representando un desnudo masculino. En efecto, los griegos convirtieron el desnudo masculino del hombre joven en un símbolo complejo: desde luego exhibición de belleza física y fortaleza viril, pero también símbolo de gloria o inmortalidad, dignidad humana y divina e incluso civilización (por contraste con el pudor de sus enemigos los persas). Incluso el falo sublimado en la dureza de los músculos.
Como los griegos reservaban la representación del desnudo para sus miembros más destacados (héroes militares y dioses) casi podríamos decir que los griegos fueron los únicos habitantes de la historia que convirtieron la desnudez en el más prestigioso de los vestidos.
Numerosos estudiosos han investigado la razón de este fenómeno único. Recomiendo vivamente a los interesados la lectura del libro de Arnold Stewart (véase Bibliografía al final). Con él vamos a repasar la simbología del desnudo griego.
Civilización. Parece que el desnudo se practicaba en Grecia mucho antes de que la xenofobia contra con los persas se hiciera general, de modo que no puede ser el origen de esta costumbre, pero pudo reforzarla. Hablan de ella Pomeroy (1987) y Stewart (1997). Como los extranjeros son considerados salvajes y bárbaros, el desnudo significa civilización.
Inmortalidad. Se puede defender con numerosos argumentos. La estatua desnuda no se ve sometida a  un traje, el cual, como toda obra humana, es cosa efímera y en consecuencia sometida a connotaciones circunstanciales de espacio y tiempo. Además, el desnudo es siempre joven, que es la edad que imaginaban los griegos para los dioses. Jesús será también un inmortal, un desnudo joven, aunque su padre peinará canas.
Especie primigenia. Todos los mitos atávicos corroboran que la mujer surgió del hombre: Eva de Adán y Atenea de Zeus. Dicho de otro modo, para los antiguos el hombre es un producto natural y la mujer un producto manufacturado. Según Stewart esta dualidad también subyace en la representación del varón desnudo y la mujer vestida. El hombre aparece desnudo, actuando libremente tal como fue creado por los dioses.
Coraje en la guerra. El coraje en la guerra, virtud entendida como función del hombre y contrapuesta a la de la mujer, la reproducción. O bien, en palabras de Rubinstein: “el desnudo en el arte griego expresaba las expectativas sociales hacia los jóvenes, atléticos y prestos para la batalla” (Rubinstein, 1995, p. 157).
Belleza. La belleza para los griegos residía principalmente en la belleza física masculina. Tanta era la belleza de las estatuas de desnudos que “poetas, filósofos, matemáticos y dramaturgos comenzaron a decir que la perfección era posible verla en nuestro mundo lleno de imperfecciones” (Rubinstein, 1995, p. 57). Ocasiones sobran en que la cerámica presenta inscripciones del tipo “joven hermoso”, siendo comparativamente raras la de “joven hermosa”.
 Esta belleza era producto del desarrollo muscular. “Policleto convirtió los músculos en un nuevo fetiche”, sostiene (Rubinstein, 1995, p. 93). Para los griegos los músculos eran bellos porque eran naturales: (1) el potencial de los hombres para la musculación es un hecho biológico, de modo que el espectador puede aceptarlos como un hecho natural; (2) porque constituyen el fruto ansiado de un esfuerzo, de una preparación, simbolizan el éxito del hombre, su disciplina y autocontrol; (3) los músculos se estructuran con nitidez, manifiestan siempre un orden y una cohesión, pretexto en que se fundamenta Aristóteles para defender la superioridad de la belleza masculina sobre la femenina (Olmos Romera, 1986, p. 123).
Los músculos como sustituto del falo. Los músculos son duros. Tanto la pose como el modelado del Doríforo enfatizan las líneas duras y los perfiles angulosos. Stewart explica: “Nos sirven como fetiche sustituto del falo, particularmente en una cultura que disminuía el tamaño del pene a causa de la embarazosa imprevisibilidad de este órgano tanto para el control mental o físico, y que identificaba falicismo con bestias incivilizadas como sátiros y centauros. Los músculos introducen el falo en la polis camuflada o subliminalmente (Stewart, 1997, p. 94).
A
5.2. EL DESNUDO MASCULINO EN ROMA
Más pudorosos, los romanos no practicaban deporte desnudos, pero aceptaron el símbolo griego y lo emplearon para sus corazas de gala (corazas metálicas que simulan un torso atkético desnudo) y para engrandecer la imagen de sus emperadores cuando alcanzaban el estatus de divinidades. 
A

5.3. EL DESNUDO FEMENINO EN GRECIA Y ROMA
Las mujeres no podían exhibirse desnudas, como recuerda el mito de Acteón, salvo que se tratara de esclavas, bailarinas o mujeres de la calle. Por el contrario, incluso tendían a velar sus cabellos mostrando modestia y pudor. De hecho, la estatua más célebre de la antigüedad para nuestros antepasados grecolatinos no era, como para nosotros, el Discóbolo  ni el Laocoonte, sino la Afrodita que esculpiera Praxiteles para adornar un jardín en la ciudad de Cnidos (Afrodita Cnidia, siglo IV AEC). Y era tan famosa precisamente porque escandalizaba que estuviera completamente desnuda, atrevimiento que ningún otro escultor superó.
IMÁGENES
1. Claudio divinizado como Júpiter (siglo I EC, Museos Vaticanos). Palio y desnudo distinguen a los sabios y dioses del mundo clásico. Se trata del hecho vestimentario más curioso de la Historia: los griegos convirtieron el desnudo en el más prestigioso de los vestidos, divisa de inmortales, atletas, filósofos. Es posible que lo hicieran por oposición al pudor extensivo de sus odiados enemigos mesopotámicos: los persas.  
2. Octavio Augusto dicho de Prima Porta, siglo I EC (Museos Vaticanos). Los romanos eran más pudibundos que los griegos. No obstante, como hemos visto en la imagen anterior, asumían el simbolismo del desnudo y retrataban con él a sus prohombres. La corazas de honor reproducen el pecho desnudo de un guerrero o atleta y se refiere igualmente a la inmortalidad simbolizada por el pecho joven.
3. Afrodita de la ciudad de Knidos, estatua de Praxiteles (siglo IV AEC). Este audaz artista se atrevió a llegar más lejos que ningún otro escultor griego: esculpir un desnudo integral femenino. En realidad, lo realizó para la ciudad de Cos, pero su alcalde sufrió tal escándalo cuando vio la pieza, que rescindió el contrato, así que el escultor la ofreció a Knidos. No obstante, la osadía de Praxiteles era calculada: mientras que las figuras masculinas desnudas mostraban su cuerpo con orgullo, Afrodita lo hace con pudor, como sorprendida tras el baño. Se convirtió en la estatua más famosa de la Antigüedad precisamente porque el desnudo de la ciudadana era alto totalmente censurado.
1. Claudio como Júpiter.
2. Augusto de Prima Porta.
3. Afrotida Cnidia.
A










A
BIBLIOGRAFÍA
OLMOS ROMERA, R. 1986. “Anotaciones sobre la mujer en Grecia” en La mujer en el mundo antiguo, Actas de las Quintas Jornadas de Investigación Interdisciplinar, 1985, Seminario de la Mujer, Universidad Autónoma de Madrid.
RUBINSTEIN, R.P. 1995. Dress codes. Meaning and messages in American culture. Colorado. Vestview. No sólo cultura americana.
STEWART, A. 1997. Art, desire, and the human body in ancient Greece. Cambridge University Press.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada