GLOSARIO

EN CONSTRUCCIÓN

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MODIFICACIONES DE LA PIEL     La pintura puede ser permanente (tatuaje) o efímera (maquillaje); las escarificaciones también perduran. 
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JOYAS      Anillos para las manos o para lóbulos y narices (pendientes); agujas para el mentón o la boca (bezotes); adornos circulares: collares, torques o pectorales, brazaletes, etc. 
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TOCADOS     Las ropas y adornos de cabeza se pueden clasificar así: tocados carentes de estructuras rígidas (pañuelos, tocas, cofias, turbantes), tocados estructurados (sombreros: canotier, de copa, pamela, hongo), bonetería (gorras, boinas), tocados de autoridad (tiaras, coronas, diademas). 
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FALDAS     La primitiva cuerda de caderas se prolonga hacia las piernas y genera una prenda envolvente. Conocida en todos los continentes y usada por varones y hembras. Algunos ejemplos singulares de la Historia de la Indumentaria son las faldas konakes de la antigua Mesopotamia y los pellotes de los príncipes castellanos del siglo XIII. 
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MANTOS     Telas carentes de estructura anatómica que se enrollan o drapean sobre el cuerpo; la variedad mundial de mantos es innumerable y en muchos lugares y tiempos del pasado estos mantos ejercían también de mantas a la hora de reposar. La particular colocación de los mantos, a menudo cubriendo y entorpeciendo uno de los brazos, confiere cierta solemnidad a sus usuarios. Es atuendo de filósofos, sabios y santos. Entre los mantos más conocidos están el chal mesopotamio, el palio griego y romano, la toga romana, el loros bizantino y el jaique árabe.
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CAPAS     Telas carentes de estructura anatómica (generalmente semicírculos de tejido) que cuelgan desde los hombros y el cuello para, alternativamente, cubrir y calentar el cuerpo y facilitar un rápido exonerado a fin de recuperar la movilidad de los brazos. Atuendo propio de militares y superhéroes. Se refieren a capas los términos clámide (griego), paludamento (latino) y albornoz (árabe, capa con capucha).
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TÚINICAS / VESTIDOS     Nuestra idea actual del vestido imagina una falda unida a un corpiño, una prenda al mismo tiempo de caderas y torso, siempre con falda. La voz de origen latino túnica es genérica para una multitud de prendas que se visten sobre prendas interiores y a las que se puede superponer un manto, capa o caftán. Desde antiguo las túnicas pueden dejar al descubierto un hombro (exómide, decían en Grecia) o colgar desde los dos. Esta familia es inmensa y solo consignaremos algunos términos: chitón y peplo (Grecia), dalmática y alba (Roma), cota, gonela, saya y brial (Edad Media).
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CAFTANES     Túnicas abiertas en el centro delantero, adecuadas para cabalgar, de donde su hechura. Esta es la prenda característica de los pueblos de caballo orientales. A Occidente llegó a través del Imperio persa (kandys), pero no se aclimató hasta la Edad Media: caftanes de los sultanes turcos, chilabas norteafricanas; hopalandas, tabardos, garnachas, gabanes y paletós en Europa… Hasta los actuales abrigos.
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PANTALONES     La falda bífida, adaptada para cabalgar, común entre los pueblos mesetarios de Eurasia, ha recibido numerosos nombres en su vasta historia: anaxyrides denominaban los griegos a los pantalones de los persas; los romanos bautizaron femoralia, feminalia y braccae (bragas) a los correspondientes de los bárbaros del norte de Europa. Los elegantes de Europa nunca los utilizaron en los siglos centrales de la Edad Media, desplazados por las calzas, pero los retomaron hacia el siglo XIV, cuando los llamó calzas enteras. En el Renacimiento gustaba una combinación de pantalones cortos (calzones, muslos, trusas) y medias. Será la Edad Contemporánea la que consagre los pantalones largos, propios de la gente humilde, como prenda masculina burguesa, en oposición a los calzones aristocráticos (sans-culottes). Si en Occidente los pantalones han llegado a significar virilidad (de ahí que las feministas enarbolaran el pantalón como símbolo de sus aspiraciones), en el Islam se asocian sobre todo a las mujeres (zaragüelles).
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CALZADO     El calzado penetra tímida y recientemente en la historia del vestir.
 Distinguimos entre sandalias, zapatos, botas. Estivales y borceguíes son términos referidos también a botas y botines. Galochas y alcorques son otras voces para hablar de zuecos, el calzado que antiguamente evitaba que estropearas las botas o los zapatos con la humedad y las piedras del suelo.