Capítulo 36. Art Decó e indumentaria

El bordado al servicio del Surrealismo.
Colaboración entre Schiaparelli y Cocteau, 1937.
Denominamos Art Decó a la cultura artística que prolonga el clasicismo a lo largo del siglo XX e incluso el siglo XXI. Convive junto con otras dos grandes culturas artísticas: el Movimiento Moderno o Racionalismo y la cultura juvenil.
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(La denominación "Art Decó" se ha impuesto paulatinamente en los libros de arte; en su día fue la versión corta para referirse a la exposicion de Artes Decorativas (Arts Décoratifs) celebrada en París en 1925.) 
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BIBLIOGRAFÍA     Mir Balmaceda, María José, La moda femenina en el París de entreguerras, Barcelona: EIU, 1995; Blum, Stella, Everyday Fashions of the Twenties as Pictured in Sears, Nueva York: Dover, 1981; Blum, Stella, Everyday Fashions of the Thrirties as Pictured in Sears, Nueva York: Dover, 1986; Christian Dior, Nueva York: Metropolitan Museum, 1997; Miller, Lesley Ellis, Balenciaga, Barcelona: Gustavo Gili, 2012; Lehnert, Gertrud, Historia de la moda del siglo XX, Colonia: Könemann, 2000; Pena González, Pablo, "Vestido modernista y art decó", Modernisims, Terrassa: CDMT, 2005; Urrea, Inmmaculada, Coco Chanel, Barcelona: EIU, 1997. 
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1. Art Decó: Introducción a la figuración     Las artes plásticas que continúan la función de representar figuras (artes figurativas) lo hacen con estilos de sesgo geométrico y una iconografía en la que prima la expresión de lo psicológico. El mundo de la psique penetró en la figuración gracias a la relevancia que de las teorías de Sigmund Freud y Carl Jung.
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El trampantojo, juego recurrente del Surrealismo
 siempre cargado de humor. Dali, Mae West, 1935
Una vanguardia de principios del siglo XX atrae particularmente la atención, el Cubismo, por su libertad al componer las facetas de las figuras como si las recortara y encolara a placer; también se denomina a este procedimiento 'colage' o 'collage', términos provenientes del francés ya incorporados a la lengua española por la RAE. Esta vanguardia y su estilo fueron una creación de los artistas Pablo Picasso y Georges Braque, que la idearon juntos en los años anteriores a la I Guerra Mundial (1914-1919). Quince años después aparecieron los primeros carteles con figuración cubista, síntoma de que la sociedad ya estaba preparada para aceptar el nuevo estilo. El más famoso ilustrador de aquellos anuncios fue Cassandre, célebre por sus anuncios de viajes en trenes de lujo y transatlánticos.
El Cubismo aporta un nuevo estilo en la
composición de las facetas de la imagen,
y un nuevo gusto cromático, más austero.
Picasso,  Mujer con mandolina, 1910

Por su parte, la estética fundamental del clasicismo, el Naturalismo, continuó su carrera imparable, pero ahora representando las figuras levemente geometrizadas, procedimiento que confiere a los humanos cierto aire robótico. Así pintaba, por ejemplo, Tamara de Lempicka
Por último anotamos una vanguardia plenamente iconográfica: el Surrealismo. La fascinación por la iconografía onírica, suprarrealista o surrealista, metafísica, sirve para revelar miedos, fobias y fantasmas psicológicos, pero también para ironizar sobre la vida y captar nuestra atención desde la publicidad.
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2. Art Decó: Introducción al diseño de objetos    
Estudiamos el diseño de objetos Art Decó en dos apartados sucesivos correspondientes a dos momentos cronológicos en los que prediminan distintas siluetas en la moda femenina:
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-Entre 1905 y 1930 aproximadamente domina en la moda femenina una silueta de marcada verticalidad, un recuperación de la hechura imperio del siglo XIX. El gusto napoleónico es fácil hallarlo también en otros objetos del diseño, especialmente arquitectura, decoración y muebles. En consecuencia, es lógico denominar a este período estilístico "Art Decó NEOIMPERIO". 
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(En esta primera mitad del siglo XX el clasicismo reviste mayor complejidad estilística. Si te interesa saber más sobre los estilos Art Decó, haz clic aquí).
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 -Entre 1930 y 1970 hallamos la silueta reloj de arena que caracteriza a las décadas medias de los últimos cuatro siglos. Parece la recuperación del estilo romántico central del siglo XIX. Muy evidente en la indumentaria, carece sin embargo de obvios equivalentes en arquitectura y mueble, quizás porque en estas especialidades del diseño los nuevos estilos de esa otra cultura artística paralela que hemos citado, el Racionalismo, fueron adquiriendo cada vez mayor influencia.  Bautizamos esta fase como "Art Decó NEOROMÁNTICO".
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2.1. Estilo neo-imperio Art Decó en objetos diversos (1905-1930)      Dado que el estilo imperio se registra primero en Francia, podría considerarse en gran medida un historicismo francés. Estas son sus características formales:
Compare el clasicismo del edificio de la izquierda con el
clasicismo contemporáneo del Art Decó del de la derecha:
se mantiene la composición de los distintos elementos, pero
su volumetría es ahora más simple, con escasa molduración.
Más abajo puedes echar un vistazo a la sastería que ocupaba hacia 1910
la primera planta de este célebre edificio de Viena, "Casa Loos"
Inspirándose en el mueble napoleónico
y simplificando la decoración,
Ruhlmann se convirtió en la referencia
del mueble de la década de 1930













(1) Gusto por los volúmenes simples de nítida geometría. Los vestidos son cilíndricos como columnas, y la aquitectura muestra la misma preferencia por los volúmenes sencillos yuxtapuestos.
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(2) Preferencia por los colores sobrios. El cromatismo general de estos 25 años es sobrio; sobrios son los muebles, las alfombras, las cortinas, etc. En esto se distingue claramente el estilo neoimperio del siglo XX de su predecesor, el estilo imperio del XIX. Aquel tenía como favorito el color blanco.
Cuadrículas en la sastrería Goldman, decorada por Adolf Loos.
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(3) Ornamentación fundamental: paralelas y retículas. Las líneas formando paralelas adornan los vestidos plegados, las cortinas plisadas; crean surcos en las las pilastras de los muros y las patas de los muebles. Las retículas adornan las ventanas y crean series perpendiculares de frisos para decorar todo tipo de objetos.
Geometrías de colores yuxtapuestos y cuadrículas en
dos ánforas firmadas por Jean Dunand

Estilkizada y geometrizada representación
 vegetal en las puertas de los ascensores
del edificio Chrysler de Nueva York, 1930

Talle algo elevado y silueta un poco oval
en los primeros años del estilo. Traje dde Poiret
ha. 1910 conservado por el Kyoto Costume Institute
Crep de seda en una
textura microplisada.
Hermoso vestido de 1925,
diseño de Vionnet
2.2. Estilo neo-imperio en indumentaria femenina (1905-1930)      Manteniendo, como dijimos más arriba, un casi inalterable volumen cilíndrico en el que apenas se estrecha el corpiño un poco por encima de la cintura, se suceden veinticinco años de indumentaria femenina. Un estudio más detallado, revelaría al menos cuatro subestilos menores, es decir, cuatro modificaciones leves del volumen descrito. Como idea general de evolución dejaremos la siguiente: silueta avanzando desde una imagen ovalada hacia una imagen rectangular y faldas progresivamente cortas (de talares a media pantorrilla). 
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Vestidos Delfos de Fortuny vestidos por la
bailarina Isadora Duncan y sus dos hijas, 1915.
Setenta años después Miyake es famoso
también por sus vestidos plisados
Subestilo 1905-1914.- Resucita el vestido imperio, aunque raras veces lo encontraremos en el siglo XX con el ajuste del talle tan alto como en el siglo XIX. Generalmente se entalla un poco por encima del ombligo. Los abrigos tienden a formar volúmenes de caparazón. 
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 Subestilo 1915-1917.- La I Guerra Mundial produce la recuperación parcial de la falda ancha y el talle ajustado. Parece que esta moda apenas fue seguida en los países neutrales y solamente a una minoría muy afortunada.
Fortuny. Hechura aproximada a la de
algunas ropas orientales como la abaya
 y el kimono. Conservado en el Museo
Metropolitano de Nueva York, 1925. 
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-Subestilo 1914-1923.- Recuperación de la silueta principal: abrigos rectangulares y vestido lánguido, un poco más corto (por encima del tobillo) desde el fin de la guerra.
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Sombrero cloché, todo un icono
de 1925 y la mujer 'chicazo'.
Tamara de Lempicka, Amigas, 1928
Subestilo 1923-1930.- Moda de la mujer chicazo, la garçonne. Silueta rectangular, para la que se inventa una especie de anticorsé, los aplanadores, que anulan el volumen de los pechos. La silueta femenina es ahora un rectángulo decorado con motivos geométricos: rayas, cuadros, zigzag. Cabeza perfectamente esférica dentro de un sombrero cloché, casi un casco militar cuyo primer diseño se atribuye a la modista Caroline Reboux. En Estados Unidos se habla de la mujer flapper, particularmente juerguista. Todas las innovaciones de Chanel se incorporan al vestir femenino: el punto, la hechura recta, el negro, la bisutería bailona sobre el pecho.  
 
Chanel en 1929 a lo garçonne.
En su ropa encontramos funcionalismo
en lahechura y el material (punto);
art decó en la decoración geométrica.
Ropa bonita y más cómoda que nunca

Los abrigos se abomban en las caderas y confieren a la
silueta un contorno ovalado. Oferta de 1919 en los
grandes almacenes Selfridge's

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2.3. Art decó NEO-ROMÁNTICO  en moda femenina (1930-1970)   
La vista atrás hacia el Romanticismo caracteriza a
los vestidos de noche. Traje de Pierre Balmain en
fotografía de Cecil Beaton, Vogue, 1951
Por el contrario, es raro el estilo neoromántico en arquitectura o muebles; lo mencionamos porque entre 1930 y 1970, como sucediera cien años antes (1830-1870) la indumentaria femenina recupera la silueta "reloj de arena", que hace recordarlos años del Romanticismo.
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Años 30.- Vuelto el ajuste a la cintura, recuperamos la atención para las mangas, progresivamente más y más generosas. Al final se pierde la manga, pero permanece un hombro muy marcado. Los mejores años para Madame Grès y Elsa Schiaparelli.
Joan Crawford en el film Letty Lynton (Clarence Brown,
1932), vestida por Adrian, diseñador pionero del 'glamour'

Lauren Bacall, portada solidaria
en Harper's Bazaar, 1943, activa
incluso durante la II Guerra Mundial
II Guerra Mundial.- Acaso influencia masculina, caracteriza a este tiempo el traje sastre de amplias solapas y silueta cortante, duras hombreras, abrigos militares. El cabellos se peina en pufos rígidos y altos. Suben los tacones.

Traje de Christian Dior fotografiado
por Richard Avedon, 1956
1948-1968.- La recuperación de la silueta reloj de arena con hombros saves y generosas faldas, una clara regresion romántica, fue saludada por la editora Carmel Snow con el apelativo "New Look". Así ha pasado a la historia de la indumentaria. Dior, Balmain y Fath, luego Saint-Laurent, conformaban el busque insignia de la creación francesa, pero ninguno de ellos vendía trajes más caros y admirados que Balenciaga. 
Vestido de noche en seda estampada, atribuido a
 Michel Goma, Londres, V&A Museum

Anuncio de medias de nailon: revista Siluetas, 1963.
Las fibras de poliamida fueron desarrolladas por
Wallace Hume desde 1928 en la DuPont Corporation
Anuncio de cremalleras: revista Siluetas, 1963.
Inventada en 1913 (Gideon Sundback, Canadá),
tardó en llegar al vestir femenino; como siempre,
la habían probado antes los hombres y los niños
   
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